
La Paz vuelve a moverse. El 8 de marzo de 2026 se disputa la 14° edición del Maratón de La Paz: 42 km con vistas espectaculares, altimetría extrema y el espíritu único de la capital boliviana.
Hay ciudades que se recorren. Y hay ciudades que se conquistan. La Paz pertenece a la segunda categoría. Con su topografía en cascada, sus calles que trepan y bajan sin pedir permiso, y su aire enrarecido que pone a prueba los pulmones desde el primer kilómetro, la capital boliviana es el escenario de una de las carreras más singulares de todo el continente: el Maratón de La Paz.
Este fin de semana, la ciudad volverá a convertirse en una pista de atletismo a cielo abierto con la celebración de su 14° edición. Una carrera organizada con pasión y sin grandes presupuestos, que desde 2013 ha sabido mantener encendida la llama del maratón en una ciudad que desafía los límites fisiológicos del corredor. Si estás pensando en inscribirte, o simplemente quieres entender qué hace tan especial a este evento, esto es todo lo que necesitas saber.
La cita es el domingo 8 de marzo de 2026. No hay una única largada ni un único punto de partida: la arquitectura del evento se adapta a la geografía irregular de La Paz, por lo que cada distancia arranca desde un lugar distinto de la ciudad.
Los horarios de partida son los siguientes:
Meta general (para todas las distancias): Aranjuez, parque Bartolina Sisa (a confirmar por organización)
Una particularidad logística que vale la pena destacar: para llegar a los puntos de largada y salir desde la meta, los participantes pueden usar el sistema de transporte masivo de la ciudad, incluyendo los icónicos teleféricos de La Paz y los buses Puma Katari. Una solución práctica que también forma parte del espíritu de integración urbana del evento.
| Detalle | Información |
|---|---|
| Nombre oficial | 14° Maratón de La Paz 2026 |
| Fecha | 8 de marzo de 2026 |
| Distancias | 42 km, 21 km, 10 km y 5 km |
| Ciudad | La Paz, Bolivia |
| Altitud mínima | 3.210 msnm (meta, parque Bartolina Sisa) |
| Altitud máxima | 3.948 msnm (Periférica) |
| Retiro de kit | Viernes 6 y sábado 7 de marzo, 10:00–18:00 hs, calle Goitia #117 |
Este es, quizás, el corazón del artículo. Porque el Maratón de La Paz no se entiende sin su ruta. Y la ruta no se entiende sin la ciudad que la alberga.
La Paz está construida dentro de un valle andino, lo que significa que prácticamente no existen calles planas en su trazado urbano. Casi todo sube o baja. Los organizadores han hecho un trabajo meticuloso a lo largo de los años para diseñar un recorrido que use las calles más planas y tranquilas disponibles, que afecte lo menos posible al tráfico vehicular, y que al mismo tiempo conecte los distintos barrios y laderas de la ciudad de forma orgánica.
El recorrido une las laderas este y oeste, cruza los ríos Choqueyapu y Orkojahuira, pasa por barrios altos y bajos, y tiene un carácter que el propio organizador describe cómo trail urbano: autónomo, exploratorio, con voluntarios en los puntos clave pero sin la infraestructura masiva de los grandes maratones comerciales. Aquí corres tú la carrera.
Correr en La Paz no es solo correr en una ciudad difícil topográficamente. Es correr entre 3.210 y 3.948 metros sobre el nivel del mar. Eso cambia absolutamente todo: la respiración, el ritmo, la estrategia de carrera, la recuperación.
Los puntos más altos del recorrido de 42 km se ubican en el barrio Ferroviario (3.932 msnm) y hacia el final del tramo de la Periférica (3.948 msnm). El punto más bajo es la meta en el parque Bartolina Sisa, a 3.210 msnm. Eso implica un descenso neto de casi 740 metros a lo largo de la carrera, lo que no significa facilidad, sino que exige una gestión inteligente del esfuerzo muscular en los tramos de bajada.
Para los corredores que llegan desde otras ciudades, especialmente desde el nivel del mar, la recomendación general es llegar a La Paz con al menos 48 a 72 horas de anticipación para comenzar la aclimatación. Si quieres entender mejor cómo prepararte para correr en altura, puedes revisar nuestro artículo sobre entrenamiento y aclimatación para carreras de montaña.
Cada maratón tiene su sello. New York tiene su energía multitudinaria. Boston tiene su historia. Berlín tiene su velocidad. La Paz tiene algo que ninguno de ellos puede ofrecer: la sensación de correr por encima de las nubes, entre laderas que se extienden hacia el horizonte, con el Illimani nevado como testigo silencioso de cada paso.
No es una carrera fácil. La altitud cobra su precio, la topografía no perdona y el viento andino puede aparecer sin avisar. Pero quienes han completado este maratón coinciden en algo: las vistas compensan con creces el esfuerzo. Esa frase, que pertenece al propio organizador, resume en pocas palabras lo que significa correr en La Paz.